La regla del lápiz primero
Bosqueja procesos con papel y cronómetro: pasos, tiempos, decisiones, esperas. Optimiza moviendo piezas hasta que el trazo sea simple. Luego traduce a plantillas, atajos o integraciones. El lápiz revela redundancias, evita complejidad innecesaria y conserva la esencia de lo realmente imprescindible.